[nU] no-Urbanismo: Ciudad neuronal

El concepto cíclico de espacio-tiempo, conjuntamente con su formalización celular hacen de Tokio en cuanto a funcionamiento, un reflejo del concepto corpóreo de la ciudad oriental, en el que la autorregeneración es parte de su código genético.

Se sabe que las neuronas forman un sistema complejo que colabora para que el cerebro reciba y procese de forma correcta los mensajes que le son enviados por los sentidos. Ninguna de ellas contiene ni resuelve la información suficiente pero una perfecta comunicación entre ellas es capaz de aportar los datos precisos para desarrollar los procesos.

José Ramón Insa Alba

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Cultivos de células neuronales realizados por los científicos del IBB-CSIC.

Finalizamos este apartado de la seria centrado en Tokio con la tercera parte del artículo de Entendiendo Tokio de Luís Lope de Toledo, Tokio, ciudad neuronal

Frente a la concepción lineal del espacio tiempo de la ciudad occidental, la oriental se articula en base a un concepto espacio temporal cíclico o continuo que la ruptura de dualidades para dar paso a un conjunto que como un mecanismo, desborda el concepto de frontera, de interior-exterior. La aparente disolución de bordes, nos habla de un continuo de espacio público-privado que conforma un tejido a modo de neuronas de conexiones sinápticas por medio de las vías de comunicación.

tokio sinaptico

Tokyo metro map / Conexión sináptica. Fuente: geocaching.com

Pero la formalización del tejido neuronal, también nos conduce a la propia idea de la regeneración, como un proceso natural y necesario para la pervivencia. Los tejidos naturales tienen mecanismos de regeneración celular mediante la mitosis (generación de células genéticamente idénticas, que es el fundamento del crecimiento y la reparación tisular) y la apoptosis (destrucción o muerte celular programada provocada por ella misma). De igual manera, Tokio asume constantes procesos de regeneración y transmutación, si bien la «falta» de código genético en sus células permite una constante reformulación de sus funciones y mayor adaptación al medio que las rodea.

mitosis-apoptosis

Tokyo metro map / Conexión sináptica. Fuente: geocaching.com

¿Deberíamos “mutar” parte del código de nuestras ciudades para afrontar su futuro?

Última parada de Tokio,                                    próxima estación …..

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Álvaro Cerezo

Álvaro Cerezo, Arquitecto (1998). Director de la Sociedad pública Puerto Deportivo el Abra – Getxo S.A. y docente de la EVETU (IVAP). Ha sido arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Zalla. Master en valoraciones UPC-EM-REV y experto en materia urbanística. Experto en proyectos europeos (URBACT III, Integrated Urban Renewal, Environmental Issues, Sustainable Housing Support to local authorities and other stakeholders in designing and delivering integrated and participatory policies). ECA Residuos nivel I. Ha impartido clases en las Universidades de la UPV/EHU, Deusto, UPC y en instituciones INAP y ERAP, así como diversos colegios profesionales.

2 pensamientos en “[nU] no-Urbanismo: Ciudad neuronal

  1. José Antonio

    Es interesante la comparación de la estructura neuronal, la cultura oriental y el urbanismo de Tokio. Sin embargo no entiendo claramente en que se basa esa comparación.
    La cultura oriental está influida por el concepto del TAO, originario de China, en el que los extremos del Yin y el Yang se encuentran en evolución constante del uno hacia el otro, estableciendo ciclos que afectan a la actividad humana y su relación con la naturaleza. Esa es la base metafísica que subyace en el resto de las corrientes religiosas que conviven en esas culturas orientales. Si bien existe una clara asociación de los conceptos de Feng Shui, que estudia esta evolución cíclica de los espacios, ya sean edificados o urbanizados, no acabo de ver la asociación de esos conceptos con la intermitencia del funcionamiento de las neuronas, aparente mente mucho más aleatoria.

    El Feng Shui es una ciencia no muy conocida en nuestro mundo occidental y generalmente mal difundida. Permite estudiar la afección de las diferentes corrientes de “energía” en un ámbito y en un periodo determinado. Es una herramienta que ayuda en la planificación de la ciudad para determinar las mejores zonas de crecimiento, la ubicación de los edificios y actuaciones singulares, las áreas con mayor necesidad de reconversión y el nuevo enfoque que estas deben tener,… También permite prever y detectar los problemas urbanos y sociales de las diferentes zonas de la Ciudad o entorno geográfico.
    Pero todo ello se establece de forma ordenada, mediante ciclos con una cadencia muy definida.
    Sin embargo el modelo de crecimiento de la ciudad japonesa parece ser más aleatorio, caprichoso o desconectado de impulsos legibles o previsibles. La idea de la pervivencia parece más una justificación para esconder la falta de compromiso planificador y la mera utilización posibilista del espacio fruto de la desconfianza en la perdurabilidad. La expresión urbana recuerda a los barrios de favelas y la sobreabundancia de los rótulos luminosos y anuncios, que ocultan los edificios de sus zonas de concurrencia, muestran la necesidad de cambio constante de un carácter inestable. El equilibrio se produce por el movimiento constante y el cambio constante.
    El contraste de todo ello está en su cultura ancestral y en el límite de ello está la parsimonia totalmente estructurada de la ceremonia del té. Tal vez ese es el proceso de la evolución, del que tampoco somos ajenos en occidente.
    Hace años, en las épocas de bonanza anteriores a las últimas vividas y afectados por el entonces reciente desarrollo de las ideas urbanas “modernas” nuestras ciudades se encontraron en situaciones parecidas, aunque más timoratas. El desprecio hacia la ciudad antigua y la necesidad de espacios más dinámicos para una sociedad más necesitada de cambios y estímulos nos llevó a una situación de crisis del espacio y el orden urbano y provocó un momento de reflexión tanto en el urbanismo como en la arquitectura y la cultura en general. Tal vez ahora nuestra cultura urbana se encuentra, a pesar de la crisis, necesitada de un nuevo empujón que espabile nuestras ciudades y las desestabilice, limpiando los prejuicios proteccionistas de áreas supuestamente consolidadas y que anime a la renovación de esos espacios con una nueva dinámica más estimulante.
    Total, que igual no me he enterado del asunto.

  2. Álvaro Cerezo Autor de la entrada

    Hola José Antonio:
    Gracias por tu comentario y si creo que te has enterado del asunto. Mi reflexión apuntaba hacia la ultima idea que señalas, la necesidad del empujón y limpiar los prejuicios. Necesitamos ver el tejido urbano de otra manera, no digo que tenga que ser la de Tokio, sino que hay que evolucionar.
    En los siguientes posts de esta serie dejaremos Tokio para ir en busca de nuevas ideas y reflexiones pero siempre con la misma idea de ampliar horizontes.
    Lo dicho, muchas gracias.

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