La Expansión metropolitana y el Vaciamiento territorial, los vasos comunicantes “inversos”

Los límites entre y dentro de los territorios.

final

Si en un conjunto de vasos comunicantes se vierte un líquido homogéneo cualquiera, y se deja en reposo, se observa que, sin importar la forma o el volumen de los vasos, la superficie superior del líquido en todos ellos alcanza el mismo nivel.

Principio de los vasos comunicantes

Los datos nos ayudan habitualmente mediante los experimentos o las formulas a objetivar la complejidad de la realidad. Pues los datos del reciente artículo “El mercado inmobiliario se resiente en la España vacía“ (El País, 01/04/2019), así como Variación de la población en los municipios vascos en la última década (El Correo, 05/04/2019), y el manoseo de ‘la España vaciada’ en la recién concluida campaña electoral, con tanta oveja y tanto tractor en portadas, nos han hecho reflexionar sobre las tensiones territoriales a nivel macro y micro que parece que han vuelto a la mesa de debate.

Ya desde la primera línea del artículo del El País se contraponen los datos ilustrativos del fenómeno, “76.636 compraventas de vivienda en Madrid, 798 en Soria”. Es de agradecer que el dato llamativo se acompañe del dato relativo viviendas vendidas por cada 1000 habitantes, que en Madrid es de 11,9 frente a 8,8 en Soria. La conclusión inicial parece evidente, el indicador acusa la variación y trasvase poblacional entre territorios. Si añadimos el dato subjetivo de la impresión causada en una reciente visita a Soria de que lo importante no son las viviendas vendidas, sino las ofertadas que no se venden, así como la visión del problema de la prensa local (La mitad de las viviendas de Soria están desocupadas o Los propietarios de pisos vacíos ‘pierden’ más de 6 millones de euros, El Heraldo, 8-9/9/2017), que evidencia que el urbanismo expansionista se plantea como respuesta a la aparente demanda que no parece que resulte ser endógena.

Este fenómeno de variación demográfica se asemeja al experimento de los vasos comunicantes pero de manera inversa, donde la tendencia en vez a igualarse, es a generar desequilibrios (contrarios a la propia ley física), pero donde la ganancia de uno, es la pérdida del otro. Un fenómeno que se acentúa en términos absolutos por la caída demográfica que representa la válvula abierta que se observa en el gráfico superior y por la que en la actualidad no deja de manar agua (la pérdida de población).

No es un fenómeno nuevo, pero la evolución de la variable demográfica en escenarios de regresión demográfica como la actual suponen posiblemente la cuestión más trascendental para la sostenibilidad y supervivencia urbana, aspecto que no solo se afecta a la vivienda, sino de manera determinante a los tributos, al tejido productivo y al empleo. En síntesis la oferta/disponibilidad de suelo que es desarrollado supone el mayor componente de generación de desequilibrio territorial como ilustra el gráfico del artículo de El País, que muestra una España concentrada en torno al litoral y los archipiélagos, con Madrid formando un islote central.

Fuente: Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España. EL PAÍS

Fuente: Colegio de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles de España. EL PAÍS

Este fenómeno no es exclusivo de un análisis entre CC.AA. o provincias, sino que también se produce en el seno de cada territorio. Las grandes urbes resultan ser grandes aspiradoras de población, donde los crecimientos están motivados aparentemente por la mera demanda. La gente parece que quiere trasladarse a las urbes agravando las problemáticas del resto de poblaciones, ya sean de tamaño medio, pequeño o simples aldeas. El caso de los nuevos crecimientos de Madrid resulta paradigmático e ilustrativo del fenómeno, mientras la capital se desparrama hacia Toledo y Guadalajara, los territorios contiguos se vacían. Pero cerca de nosotros el fenómeno también se produce o se ha producido ¿Qué parte de los crecimientos urbanos de Bilbao, Donostia y de Gasteiz han supuesto o van a suponer la imposibilidad de desarrollo urbanístico y la pérdida de sostenibilidad en los municipios periféricos a las tres capitales?

euskadi variacion poblacional

Y sin embargo observamos la cuestión como meros espectadores, resultado espontáneo de la leyes de la oferta y la demanda o, como un juego competitivo en el que,  es de justicia, los más hábiles se llevan la parte del león.

El desequilibrio territorial es un cáncer que ataca tanto a los primeros afectados como  al conjunto.

¿Cuál es el foro para tratar este problema común, los Planes Generales? La respuesta que demos cada uno de nosotros a esta cuestión estará condicionada, probablemente, por nuestra visión a corto del problema. ¿Daremos la misma respuesta a este problema común desde Madrid o Vitoria  que desde Soria, Bilbao (-8991 hab) o El Valle de Arana (-33,2%)?

¿La regulación del crecimiento en épocas de regresión demográfica requiere técnicas especificas o siguen siendo eficaces las técnicas probadas en épocas de crecimiento poblacional?

¿Es la campaña electoral un momento adecuado para abordar este problema?

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Álvaro Cerezo

Álvaro Cerezo, Arquitecto (1998). Director de la Sociedad pública Puerto Deportivo el Abra – Getxo S.A. y docente de la EVETU (IVAP). Ha sido arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Zalla. Master en valoraciones UPC-EM-REV y experto en materia urbanística. Experto en proyectos europeos (URBACT III, Integrated Urban Renewal, Environmental Issues, Sustainable Housing Support to local authorities and other stakeholders in designing and delivering integrated and participatory policies). ECA Residuos nivel I. Ha impartido clases en las Universidades de la UPV/EHU, Deusto, UPC y en instituciones INAP y ERAP, así como diversos colegios profesionales.

3 pensamientos en “La Expansión metropolitana y el Vaciamiento territorial, los vasos comunicantes “inversos”

  1. Tomas Marín

    Se me ocurren algunas respuestas evidentes para las preguntas que planteas, aunque reconozco que lo que a mi me parece evidente no debe serlo tanto:
    1.- La esencia del “problema” es la misma con independencia del lugar desde el que se observe. Lo que cambian son las consecuencias sobre el territorio, y los intereses asociados en cada caso. Es decir, los estudios pueden y deben ser globales pero las respuestas tienen que ser locales y negociadas.
    2.- Los instrumentos habituales de planificación centrados en el diseño previo y vinculante de la ciudad o el territorio a gran escala son perversos, entre otras cosas porque inevitablemente hacen prevalecer las respuestas de unos intereses o unos territorios frente a otros.
    3.- El papel de la administración pública en su conjunto, y del planeamiento espacial en particular, deben cambiar sustancialmente. No se trata de diseñar la ciudad del futuro y establecer mecanismos para ejecutar este proyecto, sino de establecer reglas de juego y ejercer de mediador para que los distintos intereses, y especialmente los intereses colectivos, encuentren su camino en una sociedad abierta.
    Por cierto, os envio un punto de vista diferente sobre el vaciamiento territorial:
    https://ciudadesenmovimiento.wordpress.com/2019/04/15/la-burbuja-de-la-espana-vacia/#more-399

    1. admin

      Hola Tomás.
      Muchas gracias por tu aportación y por el enlace a tu post, muy interesante por cierto.
      Entrando en lo que señalas, se supone que el planeamiento es eso, definir las reglas y ejercer de mediador. Ahora bien, eso no quita que el planeamiento tenga una importante componente de decisión particular o individual para el ámbito al que se refiera y con unos importantes efectos (buenos y malos) para la población que lo aprueba. Por eso quizás la cuestión que elevamos a la audiencia resida en la capacidad de autolimitación al crecimiento, en la media que estamos en un marco de regresión poblacional y que los posibles crecimientos no son endógenos, sino que son de unos ámbitos espaciales (fundamentalmente las grandes urbes) a costa de otros (el resto del territorio). Eso es lo que precisamente ponen su acento los artículos de prensa reseñados.
      Y la cuestión es quién y cómo se pone el cascabel al gato. En un paralelismo intencionado, ¿Se han de poner límites al libre mercado?,¿ese que se autoregula? O, ¿Hay que fijar límites en base a las consecuencias evidentes?
      ¿Puede/debe crecer una ciudad por la mera tensión de la demanda?, ¿Por qué el mercado lo aguanta?, ¿Por qué hay que hacer vivienda barata?, ¿a qué coste?
      Los datos demográficos no son sino reveladores de una realidad, que el modelo urbanístico clásico (LS56-LRSV98) está agotándose.
      Muchas gracias nuevamente. Un saludo, Alvaro.

  2. José Luis Azkarate

    A la vista del atinado post de Álvaro, me suscita la reflexión sobre el impacto territorial de las políticas de vivienda. Y efectivamente, las políticas de VPO vinieron a dar respuesta eficaz a los problemas urbanos para alojar poblaciones que abandonaron territorios rurales y de menos oportunidades. La España que quedó después vaciada.
    El problema es que décadas después, no se ha inventado ninguna otra política de vivienda más equilibrada. El experto casi siempre se dedica a inventar más de lo mismo. Y hoy las políticas de vivienda por trasnochadas, caen en la caricatura.
    Volviendo al territorio del País Vasco, cabe recordar que una de las funciones de las DOT establecidas en la LvOT 4/1990 es garantizar “el necesario equilibrio territorial”. El texto de 1997 de las DOT formula también ese principio. Sin embargo, en el interesante proceso de Revisión de las DOT, en las fases de diagnóstico, no se ha reflexionado prácticamente sobre si durante los 20 años de vigencia de las directrices anteriores, junto con las políticas sectoriales asociadas, han contribuido a equilibrar o a desequilibrar más el territorio del País Vasco.
    Es más, en esta nueva época, las DOT revisadas siguen representando y regulando el crecimiento (de viviendas). Con pegas esperables para los pequeños municipios, pero más dífíciles de imaginar para las capitales. Claro.
    Habrá que empezar a calcular el coste del abandono de los territorios frágiles (no solo rurales) para la sociedad, incorporando esa variable en una gestión territorial (mejor que planes), de nuevo cuño.

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