Cambio de paradigma (11): Gentrificación?

El debate sobre la intervención sobre la ciudad existente nos lleva a abordar uno de los ejes centrales de toda intervención, quién y cómo paga la mejora de la ciudad y qué consecuencias tiene.

 

REGENERACIÓN URBANA, CAMBIO DE PARADIGMA: Posts anteriores

 

Berlin_Tacheles_Oranienburger_Panorama

Architecture of Cities: Panoramic Photographs of Berlin, Tacheles
Fuente: www.wanderarti.com

La conmemoración del 25 aniversario de la Caída del Muro de Berlín provoca una multitud de análisis comparativos, entre ellos el de su evolución urbana, del cual un artículo reciente de El País se hace eco: “El Berlín contracultural ya es burgués”. 

La evolución cultural del Berlín post-muro ha tenido también su reflejo en el marco urbano, de tal manera que desde la adquisición de su condición de capitalidad federal, los barrios han ido renovándose y regenerándose hasta que el fenómeno de la gentrificación ha emergido de manera natural. Pero de igual manera, la denuncia sobre la gentrificación ha hecho reflexionar sobre la conveniencia de que sus residentes (legales, ilegales o paralegales) puedan condicionar la evolución o incluso mejora de sus barrios.

Tacheles

Fuente: www.vice.com

A quién pertenece la ciudad, el barrio, la calle, el bloque, el rellano….

Nuevos residentes exigen que el barrio evolucione, mejore, se adapte a una nueva realidad, incluso a costa de que haya gente desplazada y no hace falta pensar en un empresario especulador, sino en los propios vecinos. Desean cambiar su barrio, vivir en un entorno mejor…. que su barrio también se adapte a ellos y para eso hay que invertir dinero, realizar esfuerzos que muchas veces choca contra las posibilidades de otros residentes que, normalmente, llegaron  primero e, incluso, contra sus deseos y su estilo de vida.

A quién pertenece la ciudad, el barrio, la calle, el bloque, el rellano…?

Por ello, la regeneración de la ciudad requiere grandes dosis de solidaridad.

Kunsthaus_tacheles.berlin.from_west

Fuente: de.wikipedia.org

Es un debate sobre la ciudad que presenta múltiples aristas, facetas y planos, pero que todas ellas quizás nos deban hacer pensar sobre el cambio de perspectiva en la acción urbanística, el artículo nos señala algunas de ellas.

  • Pueden limitar unos vecinos la mejora del barrio?
  • Es habitual la queja por la condición monopolística de la propiedad inmobiliaria y, el remedio adecuado a la gentrificación, sería extender la capacidad de decisión a la propiedad colectiva?
  • Por qué la única opción aparente es la renovación, cuando la calidad urbana (y todo) se resiente?
  • No es contradictorio renovar para mejorar y a la vez querer evitar la gentrificación?

Es como tener la sensación de estar dando vueltas en círculo sin pensar en la raíz del problema.

Cuando reconoceremos que TODOS los bienes inmobiliarios, además de satisfacer en algunos casos una necesidad primaria, son tarde o temprano bienes de inversión? y que todo depende de si me afecta a mi o no?

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Álvaro Cerezo

Álvaro Cerezo, Arquitecto (1998). Director de la Sociedad pública Puerto Deportivo el Abra – Getxo S.A. y docente de la EVETU (IVAP). Ha sido arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Zalla. Master en valoraciones UPC-EM-REV y experto en materia urbanística. Experto en proyectos europeos (URBACT III, Integrated Urban Renewal, Environmental Issues, Sustainable Housing Support to local authorities and other stakeholders in designing and delivering integrated and participatory policies). ECA Residuos nivel I. Ha impartido clases en las Universidades de la UPV/EHU, Deusto, UPC y en instituciones INAP y ERAP, así como diversos colegios profesionales.

5 pensamientos en “Cambio de paradigma (11): Gentrificación?

  1. José Antonio Fernández Alonso

    Hola Álvaro,

    me has hecho buscar el significado de esa palabra. Parece que los anglos siempre saben como llamar a las cosas y nosotros tenemos que tragar con sus vocablos. Pero esto nuevo y es inevitable si queremos salvar las zonas céntricas que se han ido dejando con el tiempo. Es lo tipo de little Italy o el Soho de Nueva York, la gente guay y moderna se interna en estos espacios aparentemente peligrosos y excitantes y desplaza a los que están allí, que normalmente no son ya los originales propietarios, sino otros usurpadores que llegaron en medio porque era la zona más barata u cutre. Pero ese desplazamiento de pobreza no se critica, nadie se siente con mala conciencia cuando el barrio se deteriora porque la gente se marcha y lo deja en manos de personas sin recursos, sin apego al lugar, que solo busca una guarida barata o gratis, ocupándola con resentimiento y destruyéndola porque no es suya y nunca lo será, es de esos que se fueron de allí porque no aguntaban más estar allí. esos que hemos echado entre todos los nuevos ocupas y ahora es nuestro terreno de caza… Sin embargo, cuando la iniciativa pretende recuperar ese espacio estratégico de la ciudad, que está situado en medio de todo pero impidiendo ahora la conexión de las partes o su continuidad y extensión por ese área, ahora si que nos parece mal, esos ricos burgueses que quieren estar en el centro y desplazan a la pobre población…, que nunca se preocupó por mantener nada, e incluso lo destruía voluntariamente porque dejaba actuar a bandas de adolescentes ineducados,… y ahora pretendemos que esos pasivos se hagan cargo de recuperar la ciudad.
    Lo he intentado, he querido dejar de pensar en nuestros días juntos, en lo que nos dijimos,…pero a veces me viene a la cabeza y no puedo evitarlo. Las cuentas no me salen, la cuenta de gastos está muy clara, pero la de ingresos… la de beneficios…, estos son todos ficticios y cuentan con un dinero que nunca se va a producir y por supuesto no cuando haga falta para costear la inversión, dinero de viviendas que tardarán en venderse o no se venderán nunca, donde está entonces ese incremento de valor?, dinero de un deber de conservación que nunca se ha producido y que la gente no tiene guardado ni ahorrado para este momento?, subvenciones?…, Ahhh fácil, hay que financiarse, ya, pero que banco o entidad va a financiar? quien se va a fiar de una población en paro, con conflictos sociales, en situación de exclusión social,…Pero no, ese inversor que ha visto que la zona tiene un potencial para regernerar el ámbito, derrivar y RENOVAR esa mier… de casas, ese no pinta bien ahora, ya no es guay, es un gentrificador abusón que solo quiere lucrarse transformando ese barrio “castizo” en una zona residencial de lujo con tiendas VIP y centros de negocios de alto standing.
    Pues, nada, vamos a ser modernos y para no gentrificar me voy a quedar en casa a esperar a ver que pasa.
    Si Nerón levantara la cabeza…!

    1. Álvaro Cerezo Autor de la entrada

      Hola José Antonio:

      Muchas gracias por tus reflexiones. Creo que apuntas muchas de las claves/problemáticas de la actuación de regeneración, pero no me resigno y creo que tú tampoco, a no tratar de cambiar de perspectiva con la que afrontamos la intervención sobre la ciudad existente, de ahí esta serie de cambio de paradigma
      Creo que cada caso es digno de un análisis particular (Nerón o no Nerón esa es la cuestión), pero me apunto a tu ultima reflexión: Nos quedaremos en casa a esperar a ver que pasa o daremos un paso adelante?
      En tu caso, ya has dado el más importante, que es ponerte a pensar como poder hacer estas cosas!
      Un saludo, Alvaro.

    2. Natxo Tejerina

      Hola José Antonio.

      Tienes razón en que nos fijamos en los problemas humanos de la regeneración, hasta tienen su propio término para identificarlos, pero no de los problemas humanos que provoca la degradación, a pesar de que son similares y los de la degradación urbana mucho más extendidos. Parece que los problemas derivados de la renovación-regeneración tienen un culpable claro, el promotor de la renovación, y que, por el contrario, como la causa de la degradación es la inacción, los problemas que ocasiona no son culpa de nadie (?).

      Podemos encontrarnos con dos escenarios:
      ESCENARIO A: un barrio totalmente degradado (que ha expulsado a la mayor parte de los pobladores originales) y que requiere fuertes inversiones en la edificación y la urbanización e importantes esfuerzos de recuperación social, que también suponen desembolsos no despreciables. Y claro ¿de dónde sale ese dinero? Ante la falta de los recursos económicos de poco sirven las leyes que regulen como se distribuyen los beneficios y los costes. En este escenario, es natural que te acuerdes de Nerón.

      ESCENARIO B: también hay barrios que están en una fase previa: presentan los primeros síntomas o puede pronosticarse sin riesgo de error que en poco tiempo los tendrán. Si no actuamos entrarán en la espiral de degradación, los más pudientes abandonarán el barrio, serán sustituidos por otro tipo de población y la espiral pasará a coger una inercia difícil de parar hasta llegar al escenario A.

      El modelo urbanístico que hemos conocido no solo carece de mecanismos para intervenir en el escenario B sino que provoca la aceleración del proceso. No se si puede hablarse de responsabilidad social de los urbanistas, pero

      ¿Qué podemos hacer en el escenario B?
      ¿Esperar a que se produzca el escenario A?

  2. José Antonio Fernández Alonso

    Tienes razón en que no todo está en el mismo cesto, hay diferentes casos, tantos como cada situación particular en cada zona de cada ciudad, tienden a infinitos. En los casos de la gran degradación y cuando ha habido que realizar intervenciones importantes con gran desembolso de dinero, se han recuperado zonas de ciudad que luego se han convertido en hitos de peregrinación. Uno de nuestros más cercanos casos es la rivera del Nervión, aunque ahí no había un problema social directo de fondo, no había familias o ocupas a los que dar alternativa. Sin embrago el resultado está ayudando a cambiar esa Ciudad. París realizó ejercicios similares con la Defense, Barcelona con las olimpiadas,… En Bilbao,recuerdo hace ya muchos años, los barrios nuevos que se hacían para realojar barriadas de chabolas y “gitanos”…, arrancaban los inodoros y los vendían, metían a la cabra y al burro en las casas…El problema fue no entender al usuario, diseñar con ideas rígidas.
    Ahora parece que estamos más globalizados, mas homogeneizados, pero no es así. Los medios que nos muestran el mundo nos dan una falsa imagen de igualdad, incluso de las “iguales diferencias compartidas”. Creo que uno de los aspectos interesantes del enfoque del curso es precisamente, la concienciación de la falta de recetas, de esquemas previos o soluciones estándar.
    Pero como centrificar suena a pecado, por lo menos venial, voy a intentar evitarlo, pero creo que en muchas ocasiones tendrá que seguir siendo la administración quien oriente y estimule a “promotores” de renovación y rehabilitación, no necesariamente actuales propietarios, para tener una visión amplia y elevada del problema y encontrar soluciones. Este es uno de los interesantes aspectos que aporta la Ley, la posibilidad de actuación por parte de agentes externos, junto con la posibilidad de desbloqueo de enrocamientos de propietarios avispados. Creo que esta Ley permitirá así recuperar espacios de ciudad interesantes, aunque esto suponga que después sean destinados a los “ricos” y pudientes.
    Otra ventaja para ello es que el Ayuntamiento, al no tener que dar la cara, no tiene que recibir la presión directa de los ciudadanos. Sin embargo, el mayor peligro seguirá siendo la manipulación de éstos por parte de líderes con intenciones limitadoras, honestas o no.
    Respecto al resto de intervenciones sigo teniendo dudas de la capacidad ciudadana de intervenir en la ciudad. Sobre todo no acabo de ver claro el resultado contable de los ejercicios. Como se financia todo eso?, se van a tener que endeudar los vecinos?, más? gente que apenas le llega con su pensión, que está en paro, que tiene a sus hijos casados y sus nietos viviendo en casa?, discapacitados dependientes que no tienen otro lugar mejor? y no hablo de excluidos sociales, prostitución, drogas,… y esos otros agujeros negros de las ciudades que acaban carcomiendo barrios.
    Incluso en este último caso, a veces una intervención externa y aparentemente desconectada con el barrio en sí, puede iniciar un proceso de rehabilitación y reintegración con más éxito que la sola intención de un grupo de vecinos. La rehabilitación de las riberas del Nervión y el nuevo barrio oeste (disculpad que no recuerde el nombre) han “abierto” las tradicionales calles del vicio de Bilbao (Cortes, San francisco,…). Tal vez este fuera tema para un buen ejercicio de rehabilitación y regeneración.
    Y en todo ese nuevo proceso en el que los vecinos se tiene que apañar, en que lugar queda la administración, cual es su responsabilidad?, ahora ha pasado de estar en la plaza con la muleta en la mano a estar en el palco viendo como torean las comparsas con el puro en la mano?. Si es así, para que la queremos? ( a que esto recuerda a Podemos?)

    Jeje, creo que me he extendido.
    Hasta pronto y no centrifiquéis

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